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El ranking de búsqueda es la nueva góndola del ecommerce. Quien aparece primero capta la atención del consumidor… y quien no, difícilmente entra en la decisión de compra.
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En el retail físico, la importancia de la ubicación es evidente. Las marcas compiten intensamente por estar a la altura de los ojos del consumidor, en los pasillos principales o en exhibiciones especiales. La razón es simple: lo que el consumidor ve primero es lo que tiene más probabilidades de comprar.
En ecommerce ocurre exactamente lo mismo, pero el equivalente al “espacio en góndola” no es un estante.
Es el ranking de resultados de búsqueda.
Cuando un consumidor entra a un ecommerce y escribe algo como “protector solar”, “ibuprofeno 400 mg” o “leche sin lactosa”, el retailer genera una lista ordenada de productos. Ese orden parece natural, pero en realidad es el resultado de un algoritmo complejo que decide qué productos aparecen primero.
Y ese orden importa mucho más de lo que la mayoría de los equipos imagina.
Diversos estudios de comportamiento digital muestran que los primeros resultados concentran la mayor parte de la atención del usuario. El primer resultado suele capturar cerca de un tercio de todos los clics, mientras que el segundo y el tercero reciben una proporción significativamente menor. A partir de la quinta posición, la probabilidad de interacción cae rápidamente.
En otras palabras, la visibilidad en búsqueda determina qué productos entran realmente en la consideración del consumidor.
Por eso, cada vez más equipos de ecommerce están prestando atención a un indicador que durante años pasó desapercibido: el posicionamiento en búsqueda dentro del retailer.
El comportamiento de los usuarios frente a listas ordenadas ha sido estudiado durante años y el patrón es consistente: los primeros resultados concentran casi toda la atención.
En estudios de comportamiento de búsqueda, el primer resultado suele capturar cerca del 30-40% de los clics, mientras que el segundo recibe alrededor del 15-20% y el tercero cerca del 10%.
Después de eso, la caída es abrupta.
Los resultados ubicados entre las posiciones 6 y 10 suelen recibir solo una pequeña fracción del tráfico total. Y más allá de la primera página, la probabilidad de interacción se vuelve marginal.
Este fenómeno se conoce como position bias: los usuarios tienden a interactuar mucho más con los elementos ubicados en la parte superior de una lista, incluso cuando existen muchas otras alternativas disponibles.
En ecommerce, este efecto puede ser aún más fuerte. A diferencia de los motores de búsqueda tradicionales, donde el usuario aún debe navegar hacia un sitio externo, los resultados de ecommerce muestran productos directamente listos para comprar. Esto reduce la fricción y hace que muchos consumidores tomen decisiones dentro de las primeras opciones visibles.
Por esta razón, el ranking de búsqueda dentro de los retailers se ha convertido en uno de los espacios competitivos más importantes del comercio digital.
El posicionamiento en búsqueda mide la posición promedio en la que aparece una marca o producto cuando los consumidores buscan determinadas keywords dentro de un ecommerce.
Por ejemplo, si un consumidor busca “protector solar”, el retailer mostrará una lista de productos donde aparecen múltiples marcas. Si una marca aparece en las posiciones 2, 5 y 11 dentro de los resultados, su posicionamiento promedio se ubicará cerca de esos valores.
Este KPI permite responder preguntas fundamentales para cualquier equipo de ecommerce:
En la práctica, este indicador funciona como el equivalente digital de la ubicación en la góndola. Una marca que aparece consistentemente dentro de los primeros resultados tiene muchas más probabilidades de captar la atención del consumidor que una que queda enterrada en posiciones más bajas.
Para muchos consumidores, el orden de los resultados en ecommerce parece natural o incluso objetivo. Sin embargo, en la práctica los retailers utilizan algoritmos que combinan múltiples factores para determinar qué productos aparecen primero.
Entre las variables más comunes se encuentran:
Todos estos factores buscan priorizar productos que tienen mayor probabilidad de generar ventas.
Sin embargo, existe otro componente que ha ganado gran relevancia en los últimos años: los resultados patrocinados.
Muchos retailers venden espacios privilegiados dentro de los resultados de búsqueda, permitiendo que las marcas aparezcan en posiciones destacadas mediante campañas de retail media. Esto significa que parte del ranking responde a dinámicas comerciales además de factores orgánicos.
Para las marcas, esto convierte al ranking de búsqueda en un verdadero campo de batalla por la visibilidad.
A pesar de la importancia estratégica de este indicador, muchas empresas aún intentan monitorear su posicionamiento en búsqueda demanera manual.
En teoría el proceso parece simple: entrar al ecommerce, escribir una keyword, revisar los resultados y registrar la posición de los productos.
Pero cuando se intenta hacer esto de forma sistemática, la complejidad crece rápidamente.
Supongamos que una marca quiere monitorear su posicionamiento en cinco retailers distintos y analizar cien keywords relevantes para su categoría.
Solo para una medición sería necesario realizar 500 búsquedas.
Si ese análisis se repite semanalmente para entender cómo evoluciona el ranking, el número de búsquedas puede superar fácilmente las 2.000 al mes.
Además, cada búsqueda requiere identificar marcas, registrar posiciones, distinguir entre resultados orgánicos y patrocinados y almacenar la información para su análisis posterior.
Lo que inicialmente parece una tarea simple termina convirtiéndose en un proceso lento, manual y difícil de sostener en el tiempo.
Para resolver este problema han surgido plataformas especializadas en monitorear la visibilidad de las marcas dentro de los ecommerce.
Herramientas como ePricing automatizan la recolección de resultados de búsqueda en múltiples retailers y permiten analizar cientos o miles de keywords de forma continua.
En lugar de revisar manualmente cada búsqueda, los equipos pueden acceder a dashboards que muestran:
Esto permite transformar lo que antes era un proceso artesanal en un sistema continuo de inteligencia competitiva sobre la “góndola digital”.
Durante años, los equipos de ecommerce se enfocaron principalmente en indicadores como ventas, conversión o participación de mercado.
Sin embargo, todos esos resultados dependen de un factor previo: si el consumidor llega a ver el producto en primer lugar.
Por eso, el posicionamiento en búsqueda se ha convertido en uno de los indicadores más importantes para entender la visibilidad de una marca dentro del ecommerce.
En el próximo artículo analizaremos un KPI complementario que permite ampliar esta mirada: Share of Search (Participación en búsqueda), un indicador que mide qué proporción del espacio visible dentro de los resultados pertenece realmente a cada marca.
Porque en el comercio digital, dominar el ranking no solo significa aparecer primero.
También significa ocuparse del espacio que define qué productos existen para el consumidor… y cuáles simplemente desaparecen en los resultados.